Seguía con ganas de leer comics noir después de disfrutar como un enano con Sleeper y Point Blank (lo sé, aún tengo pendiente Sleeper pero en breve hare una reseña, en serio) así que llegué a mi tienda habitual de comics y pregunté por algo bueno de este género.

Y quién mejor para seguir esa línea que el propio Brubaker, autor de ambas series. Así, adquirí Criminal, una novela sin superheroes, ni superpoderes, ni Crisis Infinitas, ni Guerras Secretas., ni nada que se salga del Mundo Real. Todo, absolutamente todo, lo narrado en este comic puede pasarle al vecino (si es un ladrón o un narco, claro).
En este primer tomo de Criminal nos encontramos con el prota, Leo (el mejor personaje de la historia, sin duda), al que le ofrecen un trabajo que no puede rechazar y en el que al final sale todo mal. ¿No os suena mucho?¿Parece una historia contada millones de veces, verdad? Pues, aunque parezca mentira, es una historia nueva y al mismo tiempo vieja. Es la misma historia de siempre en este tipo de género pero se diferencia por la forma en que Brubaker nos lleva de una viñeta a otra, la fluidez, la solidez del guión y como lo que parece un cliché del genero se acaba dando la vuelta para ser algo novedoso.

Para mi gusto, a nivel de historia esta por debajo de Sleeper, pero es que Sleeper es una obra maestra y juega con la ventaja de tener unos personajes más carismáticos y conocidos (Grifter o Tao, por poner un ejemplo) y de ser una historia de varios tomos mientras que en Criminal tenemos a personajes completamente nuevos y desconocidos y es una historia en un solo tomo (al menos así lo parece por como termina, es la única duda que tengo ¿seguirá la historia -cosa que parece dificil- o será una nueva en el siguiente).
Este comic, supura calidad y buen hacer pese a que cuando se termina (se lee de un tirón sin problemas) da la impresión de que se queda bastante historia en el tintero porque muchos personajes secundarios que podrían haber sido muy interesantes se quedan como meros esbozos (por ejemplo, el lider mafioso).

En resumen, si queréis una buena historia noir, una historia negra leeros este comic, pero no sin antes haberos leído una obra maestra del género como es Sleeper y Point Blank