No, no me he confundido al escribir el nombre de Sherlock. Es el nombre que le da el escritor Maurice Leblanc al Detective Consultor en mi última adquisición literaria, un libro de las novelas de Arsène Lupin, Caballero Ladrón, donde se enfrenta por segunda vez con la versión de Sherlock Holmes (usando el nombre modificado porque Conan Doyle no le permitía utilizar su personaje original).
Lo destacable de esta novela, es el “estilo” del enfrentamiento entre estos dos grandes personajes, aunque se nota que el autor se decanta por cuidar muchísimo más a su propia creación denostando a veces a Holmes. Este enfrentamiento se podría resumir en como trata Lupin a Herlock, tratandolo siempre de Maestro, es un duelo de tu a tu entre dos grandes artistas uno del ingenio y la investigación y otro del escapismo y la fantasía.
Este duelo de epoca ha servido como base para muchísimas historias desde películas hasta un videojuego que ha salido, creo, hace poco (a ver si lo consigo aunque sea solo para PC, habra que instalar el Parallels en el iMac).
La historia se basa en el duelo entre estos dos grandes personajes, porque incluso Watson (Wilson, como lo llaman en la novela y que me recordaba constantemente al Wilson de House) es apartado de la ecuación. Ganimard y demás detectives de las novelas de Lupin quedan desdibujados para dejar brillar este cruce de ingenios y de personalidades completamente enfrentadas.
Hay que destacar también que el personaje peor tratado es Watson pues Maurice Leblanc lo pone como si fuera el perrito faldero de Holmes y solo quisiera que él le diera la enhorabuena constantemente. Esto y las libertades que se toma el autor con la personalidad de Holmes produce que a veces no reconozcamos al Holmes de Doyle pero no estropea una aventura interesante y divertida que se lee muy rápidamente y entretiene como todas las de Lupin.
Para terminar, solo quiero recomendaros esta novela para los que este verano no tengáis nada que leer y os apetezca algo ligero y divertido sin demasiadas complicaciones.





Me parece un insulto a las obras de Doyle el haber cambiado el nombre de los personajes y hasta su personalidad, sin embargo intentaré conseguir el libro.